Cayetano fortalece la cultura de innovación desde el pregrado: estudiantes que crean, inventan y protegen sus ideas

La Oficina de Propiedad Intelectual acompaña a estudiantes y docentes en la protección de tecnologías surgidas en las aulas, con resultados que incluyen patentes y reconocimientos internacionales.
La Universidad Peruana Cayetano Heredia fortalece la formación en propiedad intelectual desde el pregrado, promoviendo que los proyectos académicos se conviertan en invenciones con potencial de protección y reconocimiento nacional e internacional.
Una solución tecnológica puede surgir en un curso universitario, a partir de un problema identificado en el entorno o de la necesidad de mejorar la vida de las personas. Sin embargo, para que una idea avance hacia una invención, no basta con desarrollarla: también es necesario identificar su potencial innovador, conocer las herramientas de propiedad intelectual y gestionar adecuadamente su protección.
Con esa visión, la Oficina de Propiedad Intelectual (OPI) de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, como parte de la Dirección Universitaria de Innovación y Emprendimiento (DUIE), impulsa una estrategia orientada a incorporar la propiedad intelectual en la formación de pregrado y acompañar a estudiantes y docentes en la identificación y protección de los resultados de sus proyectos.
De aprender sobre propiedad intelectual a convertirse en inventores
Uno de los principales avances de esta iniciativa es la incorporación progresiva de competencias en propiedad intelectual en las asignaturas en las que los estudiantes desarrollan proyectos tecnológicos. De esta manera, la protección de las invenciones deja de ser un tema que se aborda únicamente al finalizar un proyecto y pasa a formar parte de las etapas de diseño, desarrollo y evaluación de las soluciones.
Entre 2024 y 2026, la OPI participó en 22 asignaturas de pregrado, con 171 horas de formación especializada que beneficiaron directamente a 956 estudiantes. Asimismo, 10 asignaturas incorporan temas de propiedad intelectual en sus mallas curriculares, favoreciendo su integración progresiva en la experiencia formativa.
Las actividades de promoción de la propiedad intelectual incluyen clases, talleres, búsquedas de antecedentes tecnológicos en bases de datos de patentes, identificación de mecanismos de protección y elaboración de declaraciones de invención. Estas herramientas permiten que los estudiantes comprendan no solo cómo desarrollar una tecnología, sino también cómo reconocer aquello que puede protegerse y qué pasos deben seguir para hacerlo.
La estrategia se complementa con actividades de sensibilización, exhibiciones de inventos, difusión de casos y acompañamiento a equipos universitarios. Entre las iniciativas impulsadas se encuentran el programa Patenta Lab Cayetano y actividades como «Patent for Dummies» y «Reto Inventa Cayetano», orientadas a acercar la propiedad intelectual a los estudiantes de manera práctica.
Resultados que trascienden las aulas
El impacto de este trabajo se refleja en los resultados de protección de las tecnologías desarrolladas en el entorno académico. De acuerdo con la sistematización de la experiencia de la OPI para el periodo analizado, se recibieron 78 declaraciones de invención y se presentaron 39 solicitudes de patente. Asimismo, se concedieron siete patentes y 19 estudiantes obtuvieron reconocimiento formal como inventores en títulos de patente.
A estos resultados se suman 15 registros de programas de ordenador ante el Indecopi, que evidencian la diversidad de activos intelectuales que pueden generarse durante la formación universitaria.
Estas cifras reflejan un avance importante: los estudiantes no son únicamente participantes de proyectos académicos, sino que pueden asumir un papel activo en la generación de tecnologías y obtener reconocimiento como inventores. Para ello, resulta fundamental articular el trabajo de los docentes con la asesoría especializada de la OPI, desde la identificación de resultados potencialmente protegibles hasta la gestión de su protección.
Innovaciones estudiantiles con proyección internacional
Entre los proyectos que ilustran este proceso se encuentran tecnologías orientadas a responder a necesidades concretas de la sociedad.
El Teclado Adaptativo para Pacientes con Lesión Medular Tipo C6, desarrollado por un equipo de estudiantes de Ingeniería Biomédica de la Facultad de Ciencias e Ingeniería, busca facilitar la escritura y la interacción con equipos informáticos mediante un diseño adaptado a personas con movilidad limitada. La tecnología obtuvo la patente N.° 2763 y representa un ejemplo de cómo el desarrollo tecnológico puede contribuir a la inclusión digital y la autonomía personal. Además, obtuvo una medalla de oro en la Exhibición Internacional de Invenciones de Mujeres (KIWIE 2024).


Otro caso es Inspira, un sistema de monitoreo a distancia para pacientes con insuficiencia respiratoria aguda y crónica. La tecnología integra un dispositivo portátil, una aplicación móvil y una plataforma web para facilitar el seguimiento remoto de los pacientes, con potencial para contribuir al fortalecimiento de la atención sanitaria. Cuenta con protección mediante patente, derechos de autor y marca, y actualmente se encuentra en prueba en una clínica. En 2025, obtuvo una medalla de oro en la Exhibición Internacional de Invenciones de Mujeres (KIWIE).


Más recientemente, Pulpi, un dispositivo pediátrico con forma de pulpo diseñado para hacer más amigable la toma de señales cardíacas en niños, obtuvo una medalla de oro en la Exhibición Internacional de Invenciones de Mujeres (KIWIE 2026), realizada en Corea del Sur. El proyecto, que surgió en un curso de Instrumentación Biomédica, demuestra cómo una experiencia de aprendizaje puede convertirse en una propuesta tecnológica con proyección internacional. Actualmente, la tecnología se encuentra en trámite de patente ante el Indecopi, con el acompañamiento de la universidad.


Estos casos muestran distintas formas en que el conocimiento desarrollado en las aulas puede traducirse en soluciones tecnológicas orientadas a necesidades reales. También evidencian la importancia de identificar oportunamente los resultados susceptibles de protección y acompañar a sus creadores durante ese proceso.
Una cultura de propiedad intelectual desde la formación universitaria
La experiencia de Cayetano demuestra que las oficinas de propiedad intelectual pueden desempeñar un papel que va más allá de la gestión de solicitudes y registros. Su participación en la formación académica permite conectar el desarrollo tecnológico con la identificación, protección y gestión de los activos intelectuales generados por estudiantes y docentes.
Este enfoque también representa una oportunidad para fortalecer la relación entre educación, innovación y transferencia tecnológica, preparando a los futuros profesionales para reconocer el valor de sus creaciones y explorar posibilidades para su desarrollo posterior.
El reto es continuar ampliando esta experiencia a otras áreas del conocimiento, adaptando las herramientas de propiedad intelectual a las características de cada disciplina y fortaleciendo la articulación entre docentes, estudiantes y las unidades universitarias vinculadas con la innovación.
La propiedad intelectual como parte de la formación
«Promover la propiedad intelectual desde la formación universitaria es apostar por una nueva generación de profesionales que no solo apliquen conocimiento, sino que también sean capaces de transformar sus ideas en soluciones innovadoras con impacto en la sociedad. Invito a los estudiantes a reconocer el potencial de sus creaciones, atreverse a innovar y buscar el acompañamiento de la Oficina de Propiedad Intelectual para protegerlas».
Diana Sandoval
Jefa de la Oficina de Propiedad Intelectual



